Creo que las flores son la obra maestra e la Naturaleza.  Sus formas, colores, perfumes, tienen una fuerza casi mágica para atraernos. Me resisto a pasar por delante de alguna flor con indiferencia.

Me gusta rozarlas con las llemas de los dedos, acariciarlas, relajar la mirada sore ellas y tratar de llevármelas en la cámara como recuerdo de los momentos sublimes que me regalan.

Estas fotos están hechas sólo para mí, sin penar en cómo deberían hacerse.

Cada una de ellas tiene el secreto de un instante íntimo y efímero, que no se podrá repetir.

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